Raudo

La redacción, con candados

Antes de mandarlo, te dice qué mirar, y de dónde lo saca

El repaso deja avisos: un precio que se habló y no está, una condición especial, un plazo comprometido, un alcance sin cerrar. Cada aviso trae la cita literal de la reunión de donde sale. Los avisos no salen en el PDF.

Aviso del repaso

Se habló de un plazo de seis semanas y el presupuesto no lo recoge.

«…lo necesitamos antes de la campaña de octubre, seis semanas máximo…»

Cita literal de la reunión

Qué hace por ti

1

Con la frase, no con una sospecha

Cada aviso enseña el fragmento de la reunión que lo motiva. Si no hay frase, no hay aviso.

2

Uno a uno

Se leen, se resuelven y se descartan por separado. Y se pueden borrar, aunque el siguiente repaso puede volver a sacarlos si siguen ahí.

3

Distingue un ejemplo de un compromiso

Probado con una reunión real: «me invento 1.500 euros» no es un precio, y una partida a 300 € cuando el colaborador dijo 250 € sí es un aviso.

4

Propone lo que falta

Si en la reunión se habló de algo que la plantilla no cubre, propone la sección. Y si se dijo el precio, con su partida.

Cómo se usa

  1. 1

    Repasa

    Un botón. Tarda unos segundos y avisa cuando termina.

  2. 2

    Lee los avisos

    Con su cita. Uno a uno.

  3. 3

    Resuélvelos

    Cambia lo que haya que cambiar y descarta el aviso. O bórralo.

El repaso se ciñe al presupuesto: no repasa tu negocio ni tu oficio, solo este documento contra esta reunión.

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Pruébalo con una reunión de verdad

En acceso anticipado. Las cuentas se dan una a una: nos dices a qué te dedicas y te escribimos.