Herramienta para montar presupuestos largos a partir de tus reuniones
Tus textos, tus catálogos y tus clientes, en un sitio. Pega lo que hablaste en la reunión y sale el PDF maquetado con tu marca, con la mayor parte del documento ya puesta. Tú revisas y pones las cifras. Y cuando se acepta, el trabajo sigue aquí: quién lo revisa, qué te queda, qué hay que entregar.
En acceso anticipado · Las cuentas se dan una a una · ¿Ya tienes cuenta?
En la reunión
«…desde el móvil no deja pedir cita…»
Presupuesto de proyecto
Marca y sitio web
Para Clínica dental Vera · 15 páginas
Contenido
Quiénes somos
La situación
Lo que proponemos
Qué incluye
Quién lo hace
Fases
Lo pidió el cliente
Nada se cuela que no se hablara en la reunión. Lo que no se dijo, se queda en blanco para que lo pongas tú.
El problema
Copias el del cliente anterior y vas cambiando párrafo a párrafo, con el miedo de dejarte dentro el nombre del otro.
Quién eres, tus condiciones, tus plazos. Se repiten en todas las propuestas y las reescribes cada vez.
Montarlo entero pide una tarde que no aparece, así que la propuesta se queda en borrador mientras la reunión se enfría.
Tu biblioteca
La mitad de lo que pone en tus propuestas no lo escribe nadie cada vez: ya estaba escrito. En Raudo eso vive en un sitio y se reutiliza.
La lista ordenada de secciones de un tipo de presupuesto. Cuántas son, en qué orden y de dónde sale cada una.
Quién eres, cómo trabajas, tus condiciones, tu cierre. Se escriben una vez.
Tus listas: el equipo, las licencias, los materiales, los packs de entrega. Los campos los defines tú y también cómo se ven impresos.
Tarjetas que le dicen a la IA cómo escribes. Son reglas, no párrafos, y puedes sacarlas de propuestas que ya has mandado.
Se prepara una vez. A partir de ahí cada presupuesto empieza montado, no en blanco. Y los clientes, las versiones y el histórico de lo que mandaste están en el mismo sitio.
De dónde sale cada parte
Cada raya de este documento es una sección, y su color dice quién la escribe.
Salen de tu biblioteca: quién eres, cómo trabajas, tus condiciones, tus méritos, tu cierre. Lo escribiste una vez y se colocan solas en cada presupuesto.
Son los datos del trato: las partidas y sus importes, los plazos, la validez. Nadie decide una cifra por ti.
Las únicas que cambian de un cliente a otro, escritas con lo que se dijo en la reunión.
En pantalla cada sección lleva su color, así que en todo momento sabes de dónde viene cada párrafo del documento que vas a firmar.
El documento
Lo que descargas es un documento hecho, no un volcado de campos en una hoja. Este es uno entero, el que salió de la reunión de arriba.
Presupuesto de ejemplo. Ni la empresa ni el cliente existen.
Por qué se molesta uno en hacer esto
El presupuesto se lee entero, y se lee más de lo que crees.
93%
Y el 80% de las que se rechazan también. La página de precios no es lo único que miran: cada página está sumando o restando.
25 min
Frente a dieciséis en las que rechaza. Un 60% más de tiempo en las que acaban en sí.
7 y 11
No gana la más larga: las que se pierden tienen trece páginas. Gana la que está mejor montada.
Las siete secciones que más aparecen en las propuestas ganadas son las que se repiten en todas: portada, resumen, enfoque y alcance, entregables y plazos, quién eres, precio y condiciones. Justo las que Raudo ya tiene guardadas.
Datos de Proposify, State of Proposals 2026, sobre 742.137 propuestas de 30 sectores. Son de equipos comerciales, no de estudios pequeños.
Cómo funciona
Contexto de la reunión
La transcripción, tus notas o lo que apuntaste mientras hablabais. Si no grabas las reuniones, sirven las notas. Y si lo tienes en un archivo, se sube: PDF, Word, txt, markdown, csv o rtf.
Las secciones
Coloca tus textos de biblioteca, trae tus catálogos y escribe con lo que se dijo las dos o tres secciones que son de este cliente.
Precios
Corriges lo que quieras. Los importes los decides tú, siempre.
Con tu marca, tu tipografía y tus colores, listo para que lo mandes tú.
Lo que pegas se procesa para escribir el borrador y no se usa para entrenar ningún modelo. Los datos de tus clientes van cifrados y el servidor está en Francia. Cómo se tratan los datos, en Privacidad.
La parte que escribe la IA
Escribe las secciones que cambian de un cliente a otro, con lo que se dijo en la reunión y con tu forma de escribir. Lo demás no lo toca.
Cómo aprende tu forma de escribir
Le dice a Raudo cómo escribes, no qué escribir. Por eso sirve para cualquier presupuesto y no arrastra nada de un cliente al siguiente.
Cómo tratas al cliente
«Tutea siempre. No uses usted.»
Longitud de frase
«Frases cortas, de una idea cada una.»
Cómo das los plazos
«En semanas, nunca en fechas cerradas.»
Y a partir de ahí, todas suenan igual: la propuesta de hoy, la del mes que viene y la que escriba otra persona de tu equipo.
Lo que tiene prohibido
Ningún importe entra sin la frase donde se dijo. Si una partida no trae la cita literal de la reunión, se descarta entera. Es lo único que impide que un precio inventado acabe en un documento firmado.
Solo usa lo que hay en el contexto. No inventa funcionalidades, plazos, precios ni nombres. Si falta información para algo, lo deja fuera en vez de rellenar con frases genéricas.
No promete resultados. Ni ventas, ni posiciones en Google, ni tráfico.
No escribe como una agencia. Tiene prohibidas las muletillas: potenciar, impulsar, llevar al siguiente nivel.
Y avisa de lo que tienes que mirar. Precios que se hablaron, condiciones especiales, plazos comprometidos, alcance sin cerrar. Cada aviso con la cita de dónde sale, y ninguno sale en el PDF.
Funciona sobre Claude, de Anthropic
Es el mismo modelo al que puedes acceder tú por tu cuenta. Lo que cambia es todo lo que hay alrededor: tu biblioteca, las reglas que le impiden inventarse un precio, el reparto entre lo que escribe y lo que no toca, y el documento maquetado que sale al final.
Después del PDF
Antes de mandarlo, lo revisa quien tenga que revisarlo. Cuando se acepta, se convierte en un proyecto con fechas. Y a fin de mes se ve cuánto se vendió, cuánto es tuyo y por qué se perdió lo que se perdió.
Un colaborador recibe un enlace propio, comenta sección por sección y aprueba. Caduca y se retira sin tocar nada más.
Ver cómo funciona → RepartoEn cada presupuesto apuntas qué parte es de cada colaborador. Raudo te dice lo tuyo y te deja marcar lo pagado. Nunca sale del documento.
Ver cómo funciona → ProyectosEl presupuesto entra solo en su proyecto, con la fecha prometida y la lista de lo que hay que entregar. Es un módulo: se enciende en Ajustes.
Ver cómo funciona → AnalíticaPor mes, por servicio, por origen. Las cuotas contadas por lo que aportan al año en que se cierran. Neto después del reparto.
Ver cómo funciona →Antes de pedir acceso
Sí, si…
No, si…
Todavía no, pero está por venir
Si es tu caso, pide acceso igualmente y te avisamos cuando llegue.
Cuéntanos quién eres y a qué te dedicas. Vamos abriendo cuentas poco a poco, así que puede tardar, pero se contestan todas.