La redacción, con candados
Los candados no son una limitación: son lo que hace que alguien que firma el documento pueda usar la herramienta. Se cuentan tal cual, porque decir lo que no hace es lo que hace creíble lo que sí.
Candados
No decide cuánto cobrar.
No manda nada sola.
Solo usa lo que hay en el contexto.
No entrena ningún modelo con tus documentos.
Ni ventas, ni posiciones en Google.
Ni una frase de agencia.
Qué hace por ti
No hay tarifa automática ni sugerencia de cuánto cobrar. Las cifras las pones tú, y un importe propuesto desde la reunión tiene que traer su cita o se descarta.
Nada sale de Raudo sin que alguien le dé a un botón. Y hoy, el envío al cliente está apagado: descargas el PDF y lo mandas tú.
Funcionalidades, plazos, precios, nombres: solo lo que está en el contexto. Lo que falta se queda en blanco.
Hay un modo aprendizaje que saca reglas de estilo de propuestas que ya mandaste, que apruebas una a una. Los ficheros se leen y se descartan.
Cómo se usa
Cada candado está probado y hay una prueba que lo exige.
Pega una de verdad y mira qué se queda fuera.
La conclusión, los precios y el envío son tuyos.
En acceso anticipado. Las cuentas se dan una a una: nos dices a qué te dedicas y te escribimos.