Antes y después del presupuesto
Cada formulario de tu web manda sus envíos a Raudo. El contacto entra en un embudo con tus etapas, con lo que escribió y de dónde vino. Lo trabajas ahí —notas, recordatorios, quién lo lleva— y cuando toca, el presupuesto se crea con lo que dijo ya puesto. Es un módulo: se enciende en Ajustes.
Leads · esta semana
Qué hace por ti
Pegas una dirección en el formulario de tu web y cada envío llega con su nombre, su correo y su mensaje. Si viene de un anuncio, entra ya con ese origen. Y si la misma persona vuelve a escribir en dos semanas, no se duplica: se apunta en el que ya tiene.
Nuevo, contactado, reunión, presupuesto enviado, ganado, perdido. Se renombran, se colorean y se añaden las tuyas. Arrastras la tarjeta y queda apuntado cuándo y cuántos días estuvo en cada una.
Un botón lee lo que escribió el cliente y lo que hablasteis y te deja qué pide, servicio a servicio y con el precio si lo mencionó, qué le preocupa, quién decide y qué falta por saber. Cada punto con la frase de donde sale. Es una lectura, no una bola de cristal: si no lo dijo, no se inventa.
Si el lead trae web o correo de empresa, Raudo lee su web y te deja arriba a qué se dedica, su sector, su tamaño, si vende online y qué redes tiene. Lo ves antes de llamar.
«Crear presupuesto» da de alta al cliente con sus datos y abre el asistente con lo que escribió como contexto. Cuando el presupuesto se envía, se acepta o se pierde, el lead se mueve solo.
Puedes dar entrada a alguien solo para los leads: ve el embudo, o solo los de unos orígenes, y nada más de tu cuenta. En solo lectura si quieres.
Cómo se usa
En Ajustes → Leads: una entrada por formulario, con la dirección que se pega y qué campo es qué.
Notas como una conversación, menciones a quien te ayuda, recordatorios para mañana o para el día que digas, y un aviso si un lead lleva días parado.
Con el cliente y el contexto ya puestos. A partir de ahí, el presupuesto manda.
En acceso anticipado. Las cuentas se dan una a una: nos dices a qué te dedicas y te escribimos.